Hoy por la mañana

Me meto en el metro. La gente calla y se sujeta a las barras de acero. Sus rostros visten yelmos invisibles. Ninguna emoción atraviesa las celadas impertérritas.

Alguien lanza una mirada y se hace añicos contra alguna de esas cimeras emperifolladas.

El estribillo termina en mis auriculares y una tos se cuela en la música instrumental. En frente de mí un torso anónimo se sacude. Nada más lo sacará del anonimato. Nada más volvera a tener en cuenta que viajo en ese vagón. Es otro viaje tranquilo a ninguna parte.

Una señora se delata. Sube sola las escaleras mecánicas y niega con las cabeza. Algo contradictorio se le ha escapado de su armadura emocional.

Salgo a la calle. Respiro sobre mis manos y camino entre el frío. Vaya. Los cordones mis zapatos han deshecho los concienzudos nudos. Decido arriesgarme y no me detengo. Pronto se me olvida.

Ya estoy en la oficina. Los viajes expedicionarios por la ciudad han terminado por hoy 🙂

La elegancia del Kung Fu

Tener Kung Fu significa algo como tener “maestría”. En occidente lo solemos reducir a la maestría en el arte marcial chino de estilo Shaolín.

Europa importa el término de manera accidental. Los occidentales visitan China y observan a los artistas marciales practicar sus habilidades. El público chino celebra su maestría: “Kung Fu, Kung Fu” y los extranjeros asumen así el término. Para entender la ironía, esto es tan erróneo como si los orientales, a la inversa, llamasen “Gol, Gol” al fútbol u “Olé, Olé” a los toros. 🙂

Sucede que las artes marciales son un camino estupendo para alcanzar Kung Fu y en la China tradicional, han jugado un papel muy importante en la religión, la política y la cultura china.

Kung Fu es una lucha contra ti mismo. Es una lucha contra el dolor, contra la pereza, contra la vanidad. Es muy fácil reconocer cuando alguien tiene Kung Fu en algo. ¿Conoces a alguien que pasa horas y horas practicando alguna disciplina? ¿alguien que no protesta, sino que agradece poder esforzarse en esa determinada materia? ¿alguien que sólo actúa por “amor al arte”? ¿alguien que trata de superarse a si mismo pero que desprecia la competición? ¿alguien que rechaza humildemente las comparaciones? ¿cómo lo describes?  ¿entusiasta? ¿apasionado? ¿hacker? 🙂

Para ser feliz, debes encontrar lo que saca lo mejor de ti mismo. Debes rodearte de las personas que sacan lo mejor de ti mismo. La sensación de haber estado distraído, de haber estado concentrado en algo, es una sensación muy placentera. No importa si lo que te gusta hacer no está de moda. No importa si lo que te hace feliz no es impresionante.

Si quieres estar en paz contigo mismo, debes combatir contra ti mismo. Parece paradójico pero es así. Esa es la única batalla. Tú eres tu único enemigo.

Todo esto choca con lo que veo a mi alrededor. La sociedad te invita a conseguir rápidamente el placer y a rechazar el esfuerzo. La modernidad estigmatiza la humildad. Parece ser tan importante disfrutar, como presumir de que disfrutas. Las relaciones humanas se basan en la competición y en la comparación. No importa el camino en el que está una persona, ni los esfuerzos que esté realizando, solo se premian los éxitos.

La elegancia tiene que ver más con la humildad que con chulearse. Todo cuenta en la elegancia: la forma en la que hablas, la forma en la que te sientas, la forma en la que andas, etc. Cuidar las formas no significa cuidar sólo las apariencias. Significa una actitud serena y positiva frente a las cosas. Significa que aceptas con humildad  los retos que lleguen a continuación. Significa que estás dispuesto a sacar lo mejor de ti mismo. No hay razón para presumir por ello o para adoptar una pose chulesca.

Por el contrario, hay gente que va por el mundo con actitud de que te va perdonando la vida. 🙂 Como si tuviera que mostrar (no demostrar) habilidades por falta de retos… Esto tiene mucho que ver con las inseguridades o con los complejos, con los miedos… como si aún no ha encontrado aquello que saca lo mejor de sí mismo…

Imaginar

Imagina conmigo.

Piensa en una lona que cubriese el mundo. Me refiero a ras del suelo. Como una sábana que tapase cada bosque, cada montaña, cada casa, cada valle, etc.

Ahora imagina que esa lona estuviese a 100 metros de altura pero conservando el relieve del suelo. Imagina esa superficie imaginaria. Dibujando ondas imaginarias como si fuese un molde de escayola imaginario, a 100 metros de altura.

Piensa en que ese plano imaginario existe y está encima de tu cabeza, a 100 metros de altura. Asómate y mira hacia arriba, si quieres. Imagínatelo.

Nadie piensa en él porque no tiene nombre. ¿no tiene, no? ¿se lo ponemos? Tal vez, los pilotos de aviones lo hayan imaginado alguna vez… o la soñadora mente de las aves migratorias…

Fin de Transket

Ya tengo un fracaso en mi currículum. Una cicatriz. 🙂 Hace unas semanas que terminó el proyecto Transket. El equipo se ha disuelto, el desarrollo se ha interrumpido y no trabajaremos más en ello. 😦

Abandonar un proyecto es una decisión muy difícil. Los emprendedores suelen apegarse a sus ideas y a sus equipos de una forma increíble.

A veces, claro, es la única forma de defender en público tu apuesta. Sobre todo en la escena Internet actual, donde para hacerte oír tienes que posicionarte con vehemencia un mensaje “casi radical” y lidiar, solo a veces, con la demagogia fácil de aquellos que nunca intentan nada.

Me cuesta resumir todo lo que he aprendido en esta etapa. Celebro con serenidad todas las experiencias que he pasado con Transket. Excepto alguna decepción a nivel personal, si viviese de nuevo, no me importaría equivocarme otra vez.

Siento decepcionar al lector. No voy a hacer una lista de 10 cosas que no debe hacer el emprendedor… 🙂 En mi caso, más que conclusiones o certezas, termino esta etapa con un montón de dudas y sospechas.

Todo cuesta más de lo que parece. Pero aún así, la urgencia en este mercado es patológica. Da la sensación de que cualquier combinación de tecnologías web, no impone ninguna barrera de entrada al competidor. Si la “idea” no vale nada, y la ejecución es rápidamente repetible… ¿dónde está el valor?

El éxito y la fama no están ligadas. En el anonimato hay cientos de webs brillantes, sitios con mucho tráfico y negocios muy rentables. La fama, es una cama muy solicitada y con poco espacio. Siempre puedes triunfar debajo de la cama 😉
Tener éxito una vez, no demuestra nada. Por supuesto, no demuestra tu calidad humana. A veces, todo sucede tan rápido que no analizas lo que te está llevando al éxito. A veces, solo es cuestión de talento, esfuerzo y suerte. Es decir, que por muchos consejos…
He conocido a muchos fundadores de empresas exitosas. Muchas de ellas son bellísimas personas. Cuando te topas con alguien así, siempre creces.
También me he cruzado con gente que construye su reputación a consta de la de los demás. Que carece de escrúpulos o de modales. Esta experiencia, si viene de alguien a quien admiras, es nociva.
Pagaría de nuevo con oro todo el feedback, todos los consejos, críticas y ánimos que he recibido de los empresarios del sector. Un punto importante: es casi tan valioso que te escuchen, como que te hablen 🙂

Internet es un mercado que da oportunidades a quién no las tendría en el mercado tradicional. Si se me permite esta diferencia inventada, me refiero a las zapaterías, heladerías, etc. Existe la ilusión de que “todo vale” en Internet. Me temo que emprender no significa dedicarte a desarrollar el producto que te da la gana. Los emprendedores de Internet deberíamos escuchar más a los empresarios del mundo real.

Los inversores, business angels, etc. dan pistas sobre los criterios a la hora de invertir en proyectos, equipos, etc. Sin embargo, no he sido capaz de contrastar esas reglas o de confirmar los criterios que predican algunos.
No se trata de denunciar la falta de profesionalidad de los inversores que he conocido, pero me atrevo a recomendar a los emprendedores que no orienten demasiado su proyecto al “canon invertible” 😛
Mi consejo es que busquen a los business angels que les sumen más como emprendedores (y como personas) .
Que el más reconocido, no siempre es el mejor. Que tu proyecto no sale solo con el permiso de los business angels.

No quiero aparecer como un ingrato falto de humildad. Mi conclusión es que con Transket, hemos aparecido en la pasarela de los business angels antes de tiempo. Que era un proyecto con un “time-to-market” que por muchas razones, mucha gente obvió. Y que deberíamos haber permanecido mucho más tiempo desarrollando en la sombra.

Ahora toca pensar en el futuro. Si piensas que podemos hacer algo juntos, por favor, ponte en contacto conmigo 🙂.

Semana Santa

La Semana Santa no es solo para los religiosos. Algunos descreídos también tenemos vela en este entierro.

La muerte y resurrección es un estereotipo conocido, buscado y celebrado por personas, clanes, razas y creencias desde el principio de los tiempos.

La transformación alquímica, la transmutación de los metales, la transfiguración de la carne, en esencia, encierran el culto al cambio, que los taoístas admiran como lo único constante.

En la mitología cristiana, la oportunidad de cambio, de muerte y resurrección, la oportunidad de renacer, la celebramos el primer domingo después de la primera luna llena, después del equinoccio de primavera.

Si eres, como yo, de los que la curiosidad le pega pataditas por debajo de la mesa, de los que el excepticismo le pega codazos, quizás te quede aún la oportunidad de participar de este homenaje colectivo al cambio.

Más allá del mito y los ritos, la Semana Santa invita al recogimiento, a la introspección, a la reflexión. La escenificación ritual, por ejemplo, las procesiones, magnifica esta oferta de sentimientos y tal vez puedas dejarte contagiar.

La llanura de la intimidad

Las neuronas descosidas por el uso. La lengua rota de tejer descripciones de sentimientos. Las velas hechas girones de tantas veces como cambia el viento.

La voz rasgada de tantas explicaciones en saco roto.

Perdiendo piezas del puzzle de los recuerdos. Remendando los sueños con hilo y vainica. Rubricandolos con punto (y final) de cruz (y raya).

Sangrando frases por la herida del costado. Mezclando vino y lágrimas en una última cena.

Sonriendo a la intemperie con la calma errante del lobo estepario. Recorriendo las vasta llanura de la intimidad.

De mayor quiero ser niño

No me gusta la plancha. De pequeño mi madre me prohibía acercarme a ella mientras planchaba. Eso era un fastidio. Todo el que haya sido un niño mimoso lo entenderá.

En cambio, con la máquina de coser era diferente. Cuando mi madre se sentaba a coser, yo me encaramaba al respaldo de su silla imaginándome en el último vagón de un tren hacia el lejano oeste. Su traqueteo (el de la ruidosa máquina de coser) me hacía soñar con indios y vaqueros como los que mi padre veía cada tarde en la televisión.

Si pudiesen, los niños sentirían lástima de los adultos. Por lo que nos cuesta ahora soñar e imaginar.
Porque nosotros somos las manos que hacen las sombras chinas y ellos son las luminosas caras boquiabiertas que las miran.
Porque nosotros vemos el truco del mago y ellos alucinan con ser aprendices de la Magia.
Porque a nosotros se nos queda pequeño el decorado, mientras ellos vuelan por los paisajes de los cuentos.

Yo de mayor quiero ser un niño…

Dibujos transparentes

Calor en fuga de tazones y bolsillos. Manos de trinchera en trinchera. Baho para los cristales frios.

Tardes al dictado del olor a castañas. Grumos en el chocolate. Hojas caducas. Páginas del final.

Caras de las que arrancaría una sonrisa tras otra. Espalda de palmadas. Palabras de sobra.

Nos vamos al SeedRocket

Tras un breve tiempo cerrando mi anterior etapa profesional, comienzo una nueva aventura con Nerea y Joseba, dos buenos amigos y geniales profesionales.

El proyecto que estamos creando se llama transket y se trata de un mercado de traducciones online. Estamos construyendo una red social de traductores, donde puedan suceder transacciones hasta ahora imposibles en el tradicional mercado de traducciones offline.

Transket será el lugar donde un usuario podrá conseguir que alguien traduzca o corrija su currículum por unos pocos dólares, o donde un editor de contenidos puede comprar la traducción de un artículo a varias decenas de idiomas, etc.

La subscripción a la red de traducctores (profesionales, freelances o personas bilingües con sentido de la oportunidad) será abierta y serán ellos quienes ofrezcan sus servicios de traducción a los usuarios.

En transket, velaremos por la facilidad y confianza de las transacciones.

No nos hemos resistido y hemos presentado el proyecto a la III edición del seedrocket (a pesar de no contar siquiera con una primera beta…) El campus tiene un programa super interesante y la lista de mentores y colaboradores es irresistible. No queríamos dejar pasar la oportunidad de contrastar nuestro planteamiento de proyecto con la flor-y-nata de la escena Internet Española.

Finalmente estamos entre los 12 finalistas escogidos entre más de 100 proyectos por lo que estaremos en Barcelona la próxima semana :-). Solo este hecho nos ofrece un feedback valiosísimo y nos llena de ilusión y ánimo.

Sabemos el durísimo trabajo que nos queda por delante y estamos muy motivados para hacerlo. Cada vez quedan menos asuntos pendientes y el equipo se muere de ganas por empezar. Todavía hay mucho que demostrar ¿verdad?